¡Envío gratuíto península a partir de 60€!
Tiempo en Ashburn 0.6º Cielo claro
Viento: 6.7 m/s, Humedad: 73%, Presión: 1029hpa

Eliminar



Cuando hablamos de eliminar, nos referimos a las llamadas «malas hierbas» que pueden aparecer entre nuestras hortalizas. El paso básico para prevenir su aparición es despejar el suelo lo mejor posible antes de comenzar a plantar. Cuanto más limpio esté el suelo menor es el riesgo de su aparición.

Es inevitable que salgan, por lo que de uno a tres días después de cada riego, conviene perder unos minutos en eliminar las que van saliendo entre las hortalizas que hemos plantado, lo que aprovecharemos también para soltar la tierra que se queda apelmazada por el efecto del riego, sobre todo si regamos por inundación. Conviene que la primera capa de tierra esté siempre suelta. Para soltar la tierra basta con rascar la superficie con cuidado de no dañar nuestras hortalizas y es muy importante que esta tarea se realice con la tierra un poco húmeda (con tempero)en otro caso –si está muy húmeda o seca- no quedará bien y será más difícil hacerlo sin dañar a nuestras hortalizas.

La preparación del suelo:

La eliminación de malas hierbas podemos realizarla con la azada, o regando abundantemente el suelo y al día siguiente, con el suelo húmedo, las arrancamos con la mano tirando de ellas. Este método es más eficiente puesto que eliminará las raíces y será más difícil que vuelvan a proliferar. Si alguna hierba se resiste podemos utilizar la azada.



Alternativas caseras:

Agua hirviendo:

Es un potente herbicida. Calentar el agua hasta el punto de ebullición y luego verterla con extremado cuidado sobre las malas hierbas que deseas eliminar.  Habrá que hacerlo con extremo cuidado ya que matará al instante todo lo que alcanse.

Sal:

La sal es un herbicida total y este método solo lo podemos utilizar en los lugares donde no queremos que crezca nada más.