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Carpocapsa o agusanado de las frutas



En el vergel, especialmente en las manzanas, la carpocapsa (Carpocapsa pomonella) o agusanado de las frutas es uno de los problemas que más estragos causa. Se trata de una pequeña mariposa de vida nocturna y crepuscular. Inverna en estado de crisálida a poca profundidad del suelo; también se esconde en las grietas de cortezas y paredes y hasta en las cajas donde almacenamos las manzanas. Con el buen tiempo las crisálidas se transforman en adultos y una vez apareados, las hembras depositan los huevos sobre las hojas de las ramas más elevadas del árbol y una vez nacidas las orugas salen en busca de frutos. Una vez localizado el fruto detectan la parte más vulnerable para penetrar en él, y lo hacen abriendo una galería para dirigirse al centro en busca de las semillas, el principal alimento de la carpocapsa.

El fruto es atacado a partir de la mitad de su desarrollo y madura con antelación al no atacado. El desarrollo de las orugas en el interior del fruto suele invalidarlo para su consumo o comercialización y provoca su caída prematura, tras lo que la oruga se esconde a poca profundidad del suelo para hacerse crisálida y a los pocos días convertirse en en  otra generación de adultos y así sucesivamente,hasta tres o cuatro generaciones al año. La ultima generación es la invernante.



Cómo prevenir:

No es fácil sustraerse a los ataques de la carpocapsa, por lo que resultará importante evitar su asentamiento en el vergel. Matteo Tavera, uno de los fundadores de la asociación Nature et Progrès, nunca tubo problemas de carpocapsa en sus 5 hectáreas de manzanos: su secreto residía en tapizar de espárragos silvestres alrededor de los manzanos.

  • Es importante recoger y quemar cualquier fruta que veamos afectada; con ello evitaremos el desarrollo de nuevas generaciones.
  • La suelta de gallinas bajo los árboles, con su incesante escarbado y picoteo del suelo, eliminará las crisálidas escondidas.
  • El embadurnado de tronco y las ramas principales con el preparado de arcilla, ceniza y boñiga de vaca, eliminará los insectos escondidos en las grietas de los árboles.
  • La colocación de trampas no suele bastar para atrapar a todas las mariposas de carpocapsa, pero sirve para detectar su presencia y tomar medidas paliativas.

Cómo combatir:

En cuanto detectamos las primeras mariposas y picaduras es importante realizar tratamientos regulares -sobretodo de las partes altas de los arboles- con algún insecticida vegetal. A partir de la caída de los primeros frutos atacados, es conveniente tratar también el suelo para controlar las sucesivas generaciones.